
La noticia de que Cuba no asistirá a los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Mayagüez 2010, no nos sorprende, aunque ciertamente nos entristece.La ausencia del talento mundialista del músculo cubano propiciará una merma en la calidad competitiva que, en respeto a la verdad consignamos, pero no creemos que ella afectará adversamente el apoyo y entusiasmo de nuestro pueblo deportista a los Juegos 2010 que indefectiblemente se revestirán de éxito.
La lamentable noticia de hoy en nada altera o reduce nuestro afecto, consideración y respeto que los atletas dirigentes y deportistas cubanos se han ganado en nuestras cuatro décadas de dirigente deportivo puertorriqueño.
Ya vendrán otras oportunidades para participar y competir, así como también para compartir como pueblos hermanados por el poderoso lazo del deporte.
¡Que viva el deporte!